Sueños

¿Cuál es la mejor hora para acostar a los niños?

Daniela Vega

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Daniela Vega

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Descubre la hora ideal: encuentra el momento perfecto para acostar a los niños. Consejos prácticos para establecer rutinas efectivas y garantizar noches de sueño reparador.

Subido el:

29/11/2023

Actualizado el:

29/11/2023

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«All you need is love. » THE BEATLES

Susceptible, gruñón, de mal genio, además de  falta de atención, poca  retención de lo aprendido, ¿el peligro del sobrepeso… todo eso por no dormir lo suficiente?  Sí; los niños que  no duermen el tiempo adecuado  pueden sufrir de todos estos inconvenientes.  Razón por la cual nos preguntamos  ¿Cuál es la mejor hora para que los niños duerman?

Estudios sobre la población infantil, indican que  un 40% de  niños y adolescentes no cumplen con las recomendaciones de sueño entre semana, subiendo esta cifra al 48% durante los fines de semana. Lo que evidencia que no tienen una hora fijada para dormir. Como padres tenemos que buscar la manera en que nuestros hijos no se conviertan en un número más de estas estadísticas. 

En el transcurso de nuestra vida, las necesidades de sueño cambian de acuerdo con la edad. Los bebés recién nacidos deben dormir el doble de horas que un adolescente y un pequeño en etapa preescolar debe dormir casi el doble de una persona mayor. 

La forma actual de vida y las particularidades de cada familia   han interferido en el ritmo circadiano, que es el reloj interno que nos ayuda a dormir, liberando la melatonina,  hormona que induce el sueño. 

Eduard Estivill,  autor del libro “ Duérmete niño”  dice que,  a partir de los seis meses  el cerebro del niño está preparado para acostarse alrededor de las 8 a 8.30 de la noche. “Es el momento en que le será más fácil coger el sueño; si lo retrasamos o lo avanzamos el bebé tendrá más dificultades”. 

¿Cuántas horas debe dormir un niño?

Si tomamos las recomendaciones   de la Organización Mundial de la Salud, observaremos lo siguiente:

  • Hasta los tres meses, de 14 a 17 horas, incluidas las siestas. 
  • De cuatro a once meses, entre 12 a 16 horas, con las siestas. 
  • De uno a dos años de 11 a 14 horas, también con sus siestas. 
  • En la etapa preescolar de 3 a 5 años entre 10 y 13 horas. 
  • De seis a 11 años, debería dormir once horas y acostarse como muy tarde a las 9 de la noche

Cuidar la salud emocional. 

Uno de los grandes inconvenientes que se encontró en la época de la pandemia y  luego en la post pandemia es la incidencia negativa en la salud emocional tanto en niños como en  adultos por lo que es imperativo  cuidar de este área tan importante, y una de las maneras de hacerlo es mediante el sueño de calidad. 

Un estudio realizado por investigadores australianos a más de 3.600 niños de cuatro a nueve años y a sus familias llega a  la conclusión de que los  niños que se acostaban antes de las 20.30h no solo eran más saludables y felices, sino que sus padres gozaban de una mejor salud mental. 

Varios especialistas en el tema concuerdan  que la mejor hora para que los niños duerman se encuentra entre las 8 y 9 de la noche, motivo suficiente para esforzarnos en nuestras familias para conseguir este objetivo.  

Beneficios al dormir las horas adecuadas:

  •  Mejor respuesta al estrés, que además influenciará en el bienestar de  toda la familia.   
  • Notable cambio en  su comportamiento, mostrándose  de mejor humor, colaborador y más amistoso.   
  • Alto desarrollo de sus capacidades cognitivas, que son aquellas habilidades para aprender, prestar atención, memorizar, hablar, leer, razonar, comprender. 
  • Los efectos negativos al no dormir temprano pueden ser revertidos cuando se adquiere el hábito apropiado. 

Fijar hábitos y rutinas 

Es importante resaltar que desarrollar  rutinas ayudan al niño a construir su identidad y le brindan estabilidad en una etapa de pleno crecimiento y descubrimiento constante de cosas nuevas.

Realizar actividades al aire libre pasear en bicicleta, patinar, correr, jugar, etc. son positivas para ayudar al pequeño tanto a conciliar el sueño, como a mantenerlo durante la noche. 

Las actividades extraescolares no deben copar todo su tiempo, pues es  necesario un espacio para jugar por si mismos y no siempre con actividades dirigidas. 

La actitud de la persona encargada en llevar al pequeño a la cama es fundamental, por lo cual es necesario tomarse un momentito para relajarse, respirar con tranquilidad para realizar esta tarea con paciencia y con amor, así el niño percibirá este ambiente  y estará listo para una estupenda noche.  Las reprimendas, los reclamos y ni se diga los gritos no beneficiarán en nada la hora de acostarse; por el contrario, solo producirán una respuesta totalmente negativa.  

  • Apagar la  tele, la computadora y alejarse de los móviles por lo menos dos horas antes de acostarse. Los dispositivos electrónicos con su luz azul son uno de los factores que intervienen en este ritmo circadiano retrasando la aparición de la somnolencia.  
  • De preferencia  cenar juntos, ya es una tradición muy recomendable para estrechar los lazos familiares. La comida debe ser ligera, evitar alimentos azucarados o que contengan cafeína. 
  • La hora del baño, que, para hacer una rutina, la  puedes colocar entre actividades de referencia, como después de la cena y antes de dormir, de esta forma sabrá cual es el momento de la higiene.
  • La hora de acostarse debe ser la misma todos los días, permitiendo la regulación de su reloj biológico. 
  • Conversar un poquito sobre sus últimas inquietudes.  En StoryBook tienes un gran aliado para  atender una historia, o escuchar música acompañada de unos deliciosos masajes relajantes, que  prepararán un ambiente propicio para el descanso. Terminar con una plegaria, arroparle bien, recordarle cuanto le amas, complementarán esta rutina efectiva para una noche de sueño. 

¿Y qué pasa cuando has cumplido con todo esto y justo te pide un vaso de agua?  no necesariamente es que tiene sed, sino que quiere la seguridad que estarás allí para satisfacer sus necesidades de una manera consistente y atender a su llamada.

Es que es esencial aprovechar los primeros años de vida para ayudar al niño a construir una autoestima y una confianza sólidas haciendo algo que resulta tan natural como instintivo: darle amor  y favorecer el contacto físico.  

Cuando pienses que no tiene ninguna importancia a que hora duerme tu hijito, recuerda que es mejor esforzarse un poco para mantener una rutina apropiada, conveniente para su sano desarrollo tanto físico como emocional y mental, que tener un constante desgaste no solo del pequeño sino también de toda la familia.

References

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