Reflexiones

Mami, yo sé qué puedes hacer para que me deje de chupar el dedo

Daniela Vega

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Daniela Vega

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29/11/2023

Actualizado el:

2/2/2024

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Recuerdo quedarme congelada; estaba por oír de mi propio hijo la mágica solución para dejarse de chupar el dedo. Mi propio hijo nos reveló el secreto de algo que durante 5 años nos había tenido preocupados a mi esposo a mi. Tomás estaba por cumplir 6 años y desde que estuvo en mi panza él se chupaba el dedo. Cuando son bebés nadie se preocupa de esto porque el dedo en la boca les hace ver aun más tiernos, hasta que van apareciendo los dientes, entonces nos preocupamos por su dentadura y paladar. En nuestro caso, mientras pasaban los años entramos en pánico, probamos de todo para cortar ese hábito, incluso algunas técnicas que, ahora me doy cuenta, eran todo menos respetuosas.Empezamos con los esmaltes amargos, después le pusimos ají (picante) en el dedo, incluso llegamos a vendarle el brazo por 1 semana entera. Todos estos métodos intentamos incluso por recomendaciones medicas.¡Y es que chuparse el dedo es un habito increíblemente difícil de dejar!Los bebés tienen el reflejo de succión que es natural, y a veces se llevan el pulgar o cualquier otro dedo a la boca porque les hace sentir mas seguros. Esto puede volverse un hábito especialmente cuando necesitan calmarse o dormir.Qué común es poner el foco siempre en la conducta del niño, queremos soluciones inmediatas a las cosas y casi siempre optamos por el camino más rápido, sin saber cuáles son los factores que pueden estar desencadenando determinado acto o conducta.Yo quería cortar con el mal hábito de chuparse el dedo de mi hijo y solo buscaba la solución al problema que podía ver, pero quizás no me daba cuenta de que para el, chuparse su dedito podía ser una reacción ante estrés o que necesitaba autorregularse de alguna manera y eso (chuparse el dedo) lo hacia sentir bien.Intentamos todo, algunas cosas funcionaban por unos días, pero siempre volvía el hábito. Su dedo húmedo y arrugado y nuestra resignación. ¡Pero todo cambio de golpe!Una noche me quedé conversando con él en su camita y salió este tema. Le dije que nosotros ya habíamos intentado muchas cosas para que él dejara de chuparse su dedo que ya no sabíamos que más hacer, que todo esto era por su bien, entonces me dijo:Mami, yo sé qué puedes hacer para que me deje de chupar el dedoSe acomodó, y con su voz más dulce me dijo que cuando más ganas le da de chuparse el dedo es cuando está con sueño, “mami, solo me tienes que hacer masajes con Storybook en la noche hasta que me dejes totalmente dormido”. Me quedé por un segundo congelada, no me esperé esa respuesta.La solución que me proponía era sentirme más cerca de él. Ese cuentito extra que me pedía decía: te necesito un poquito más a mi lado, especialmente antes de dormir. ¿ Te quedarías un poquito mas de tiempo conmigo?El tratar de “solucionar” el problema visible durante muchos años me hizo perderme lo que realmente buscaba mi hijo. Esas técnicas “fáciles y rápidas" como esmaltes amargos, vendas, resultaron ser las más largas, desgastantes y las menos eficaces. Pienso que muchas lo que realmente nos piden nuestros niños es que volteemos a mirarlos un poquito más.Su “mala conducta”, las rabietas, los problemas de sueño, la mojada de la cama, no merecen soluciones parche. Qué importante, entonces, es que como madres o padres aprendamos a ver más allá del problema y buscar en las emociones de nuestros hijos.Haber aprendido masaje infantil me cambió la vida, más allá de las técnicas y sus beneficios, el entender la importancia del contacto amoroso y haber abierto la puerta a conectar con mis hijos a un nivel más profundo me ha dado la oportunidad de encontrar esos momentos mágicos donde puedo crear un apego más seguro y estar presente en sus vidas.{{cta('063532e8-162b-464a-bfa7-638bd613c5ce','justifycenter')}}

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